2. UNA CONSPIRACIÓN DIABÓLICA DE DESTRUIR EL MUNDO

Existe una tendencia sensacionalista en la comunidad evangélica en el Perú. Se escucha cuentos fantásticos en las bancas, desde el pulpito, en escritos evangélicos y hasta en la radio y televisión cristiana. Esos cuentos muchas veces se centran en conspiraciones globales diabólicas. Las historias de conspiración son persuasivas, confirman lo que siempre sospechamos, asustan a los mundanos y muchas veces les atraen a la iglesia. El único problema es que nuestros cuentos son falsos. Estamos predicando mentiras, hermanos.

En otro artículo examinamos unos mitos populares del origen pagano de la Navidad. Supuestamente, “la Navidad es la celebración del nacimiento de Tamuz a la reina Semíramis, la esposa del rey babilónico Nimrod, los fundadores de la idolatría mundial.” En realidad, Nimrod y Semíramis no eran de la misma cultura, ni siquiera vivían en el mismo milenio. Y Tamuz nunca era una persona real, sino un dios mitológico. Navidad fue formada por la iglesia cristiana en el cuarto siglo para celebrar el nacimiento de Jesucristo. La Navidad fue un desafío cristiano contra el paganismo popular, no fue un consentimiento a la “idolatría babilónica.” Diez minutos con una enciclopedia corregiría esos errores. Ante el estudio más simple de la historia, esos mitos se exponen como deformaciones absurdas de la verdad. Cualquiera persona que enseña tales fábulas revela una profunda ignorancia de la historia antigua y un peor desconocimiento de la iglesia primitiva.

Lamentablemente, algunos pastores evangélicos enseñan estas fantasías grotescas como si fueran verdades históricas. Esto exhibe al mundo la terrible falta de preparación de nuestros líderes. Peor aún, revela que la educación y la cultivación de las virtudes intelectuales no han sido una prioridad en muchas iglesias y denominaciones evangélicas de este país. En el vacío intelectual ha entrado mucha chátara espiritual.

Fuentes de la falsedad
¿De dónde salieron estos cuentos falsos? No del Perú mismo, aunque muchos cristianos peruanos han sido muy listos creerlos. Parecen ser un puñado de personas relacionadas quienes han difundido estos mitos. Aquí, examinamos cuatro de estas fuentes más influénciales en el Perú. El primero es Jack T. Chick, un artista y publicador de folletos de evangelismo. El segundo es español Alberto Rivera, el protagonista de la serie de revistas “Padre Alberto” publicado por Jack T. Chick. El tercero es el libro “Babilonia: religión misteriosa” escrito en 1966 por el evangelista americano Ralph Woodrow. El último y la fuente original de mucha de esta información errónea es el libro “Los Dos Babilonias” escrito en 1853 por el pastor escoses Alexander Hilsop.

Jack T. Chick
Jack T. Chick es el famoso publicador de folletos, revistas y libros cristianos al estilo cómico. Desde un punto de vista evangelistica, algunos de sus folletos son de valor. Es cierto que los cómicos comunican su mensaje en una forma atractiva. En cuanto a que su mensaje sea verídico, los cómicos son buenos. Sin embargo, el Sr. Chick se inclina al sensacionalismo y las teorías de la conspiración. Ha publicado mucha materia problemática.

Alberto Rivera
El personaje de Chick más conocido en el mundo latino es Alberto Rivera. Jack Chick publicó por lo menos 6 revistas basadas en su testimonio de Alberto Rivera. Hasta hoy, esas revistas son ampliamente vendidas en el Perú, ganando así mucho dinero al publicador y al autor. La siguiente información es basada en su testimonio escrito en esas revistas.

“Padre Alberto” Rivera nació 1937 en España y dice haber sido criado en un seminario católico desde los 7 años donde fue entrenado para el sacerdocio. Rivera cuenta que él fue ordinado a ser un sacerdote jesuita y llego a ser un obispó clandestinamente. Dice que él fue un agente secreto del Vaticano infiltrando y destruyendo a iglesias no-católicas en todo el mundo a través del movimiento ecuménico. Testifica que trabajó con “espías jesuitas como Kathryn Kuhlman y Jim Jones.” (Kuhlman fue una predicadora carismática independiente. Jones fue el líder de una secta fanática que cometió suicidio en la selva de Guayana.) Alberto llegó a trabajar bajo el Papa mismo en Roma. Allí, él descubrió que la iglesia Católica Romana se había unido secretamente con los comunistas, los masones, el Ilumínate, el movimiento carismático.

La Historia Oscura del Mundo
Conforme a Rivera, los jesuitas son responsables por la creación de comunismo y nazismo. Comunistas y Nazis se mataron por los millones en la segunda guerra mundial, pero Alberto dice que los jesuitas comenzaron esa guerra también. Además, los jesuitas provocaron la Masacre de Jonestown (cuando los seguidores de Jim Jones cometieron suicidio). Los jesuitas asesinaron a los presidentes Abraham Lincoln y John F. Kennedy (un católico). Rivera dice que los jesuitas crearon la Santa Inquisición. (En realidad, la Inquisición comenzó en 1231 d.C. bajo el Papa Gregorio IX. Los jesuitas recién se formaron en 1534 d.C. por Ignacio Loyola, 303 años después del comienzo de la inquisición. La Inquisición española fue administrada por los dominicanos y los franciscanos, no los jesuitas.)

Conforme a Alberto Rivera, la Iglesia Católica formó el Islam a través de una agente secreta llamada Khadijah bint Khuwaylid, una monja católica y su primera esposa del profeta Mahoma. Hasta el vaticano organizó el intento de matar al Papa Juan Pablo II en 1981 con el fin de engendrar simpatía mundial para el Papa. (Imagínate, ¡tomar una bala para que la gente te tenga pena!) Increíblemente, Alberto Rivera dijo que la Iglesia Católica quiere esparcir el homosexualismo y el aborto en el mundo. (A pesar de que los católicos son los oponentes mas vocales contra el aborto y el matrimonio de homosexuales en los Estados Unidos.)

En su testimonio, Alberto Rivera dice que él renunció el catolicismo públicamente ante 50,000 personas en un estadio en Guatemala. Los jesuitas le llevaron a España donde le torturaron a Alberto casi hasta la muerte. Encarcelado, él entregó su vida a Jesús y escapó milagrosamente de España. Fue a Londres donde rescató a su hermana, una monja quien casi murió en un convento británico. Llegó a los Estados Unidos donde supuestamente estaba corriendo de lugar en lugar escapando de los asesinos jesuitas. Eso fue su historia de Alberto Rivera.
La realidad es otra
A los fines de los 1970 y comienzos de los 1980 sus cuentos fantásticos y acusaciones de Alberto habían causado mucha controversia. La Iglesia Reformada, el editorial Zondervan (de editorial Vida), y la junta directiva de las Iglesias Bautistas del Sur (la denominación protestante norteamericana más grande) todos prohibieron la venta de sus materiales en sus liberarías cristianas. La Liga Católica de Derechos Civiles y Religiosos pidió al Fiscal Superior del Estado de California a investigar a Jack T. Chick y Alberto Rivera por “propaganda falsa y fraude del consumidor.”

Investigaciones y revelaciones
Las revistas “Cornerstone” y “Forward” hicieron investigaciones en la vida de Alberto Rivera. Forward era la revista de un ministerio apologética contra las sectas y falsas religiones. Finalmente en 1981, la revista “Christianity Today” (“Cristianismo Hoy”) publicó un reporte investigativo de la vida y ministerio de Alberto Rivera. (Vale notar que esta revista era y es la publicación evangélica más grande, más leída y más respetada en los Estados Unidos.) Si este hombre estaba diciendo la verdad, las investigaciones hubieran encontrado bastante evidencia confirmando su historia.

Lo que han descubierto es una larga historia de fraude, estafa, un record policial, falsificación de grados superiores, abuso serio de su familia, y muchas mentiras. La siguiente información es una traducción y resumen de esos artículos. El lector debe leer los originales en ingles para más información detallada. Son enumerados en la bibliografía al final de este articulo.
Fraude, robo y mentiras

En 1981 en California Cesar Ramírez hizo litigio contra Alberto Rivera por fraude de inversión de dinero en propiedad comercial en Huntington Park, California. Alberto recibió $2000 dólares del Sr. Ramírez para inversión pero nunca compró la propiedad. Cuando Sr. Ramírez le pidió devolver su dinero, Alberto le escribió un recibo para $2000 dólares de donaciones a su ministerio. Un truco viejo.

Los records públicos muestran que en 1965 la policía de Hoboken, Nuevo Jersey hicieron una denuncia criminal contra Alberto Rivera por escribir cheques falsos. Alberto Rivera también dejó deudas no pagadas en esa ciudad en exceso de $3000.

En octubre del 1967, Alberto trabajaba en la sede de la Iglesia de Dios de Profecía en el estado de Tennessee. Allí Alberto recaudaba fondos para un instituto superior en Terrassa, España. Cuando la Iglesia de Dios de Profecía escribió a tal instituto en España, recibieron esta respuesta: El instituto sí, le habían dado una carta para recoger fondos, pero solo para el mes de julio (cuatro meses antes). Luego el instituto descubrió que mientras Alberto Rivera “decía haber sido un sacerdote Católico, nunca lo había sido.” Dijeron que Alberto había dejado deudas en el nombre de la parroquia de San Lorenzo y que la policía española le buscaba por estafa.

En una carta al departamento de Justicia (de los Estados Unidos), el Rev. Charles Hawkins de la Iglesia de Dios de Profecía declaró que su banco de Alberto le había contactado a la Iglesia porque Alberto había escrito un cheque a las aerolíneas Delta en una cuenta bancaria cerrada.

En 1969 había dos denuncias criminales contra Alberto en DeLand y Ormond Beach Florida. La primera denuncia por el robo de una tarjeta de crédito. La división criminal de Banco de América reporta que él cobró $2000 en la tarjeta robada. La segunda denuncia fue por “el uso no autorizado de un automóvil,” el cual Alberto abandonó en Seattle, Washington. De allí, él se trasladó a California del Sur.

Cuentos contradictorios, diplomas falsificados
Muchos puntos de su historia no concuerdan con los testimonios de sus amigos y conocidos. Alberto dice que se quedaba en un YMCA (hostal cristiano) mientras rescataba a su hermana María de un convento en Londres en setiembre 1967. El Rev. Delmar Spurling de la iglesia de Dios de Profecia en Londres dice que Alberto sí visitó a Londres durante ese tiempo. Pero, su hermana no se llama María, ella no vivía en un convento y no era monja. Más bien, ella trabajaba para una familia británica como ama de casa. Alberto pasó ese tiempo en la casa de miembros de la Iglesia de Dios de Profecía en Londres. Todo su cuento dramático del rescate de su hermana parece haber sido una ficción.

Alberto jactaba de poseer varios diplomas avanzadas incluyendo un N.D., una D.D., una Th.D., y una Ph.D. Con un amigo de Las Palmas, España, Alberto asistió bravamente al Seminario Bíblico Latinoamericano en Costa Rica pero no se graduó. Ese amigo, Rev. Plutarco Bonilla, (un líder respetado en centro América) dice que Alberto nunca terminó su secundaria en España y estaba en el programa del seminario para los no-graduados del colegio. El seminario escribió en una carta que tuvieron que expulsarle a Alberto por sus “mentiras continuas y rechazo de autoridad en el Seminario.”
Cuando el Rev. Wishart de la Primera Iglesia Bautista de San Fernando, California le presionó a explicar como él consiguió sus varios diplomas, Alberto confesó que los había recibido de un falsificador en Colorado. Eso terminó su relación con Rev. Wishart.
¿Sacerdote Celibato en los 1960?
Un Rev. Bonilla reporte que Alberto trabajaba con la Iglesia Metodista en los fines de los 1950. En ese tiempo Alberto convivía con una mujer pero no eran casados. En un formulario de empleo, Alberto pretendió haberse casado con Carmen Lydia Torres en 25 de noviembre del 1963. Su hijo Juan nació en Hoboken, Nuevo Jersey en setiembre 1964 donde Alberto trabajaba con la Iglesia Reformada Cristiana de esa ciudad. El supervisor de esa denominación, el Rev. Edison Lewis testificó que Alberto abusaba físicamente a Carmen Lydia y a Juan durante ese tiempo.

Después de escribir cheques falsos, Alberto y Carmen Lydia escaparon de Hoboken a El Paso, Texas. En julio 1965 su hijito Juan murió de causas desconocidas en El Paso. Alberto fue a Puerto Rico, después volvió a los Estados Unidos con un hijo nuevo, también llamado Alberto. Carmen Lydia volvió a unirse con Alberto unos meses después. No se sabe a ciencia cierta que pasó con su hijo. La pareja no tenía el niño cuando llegaron a Florida en 1969. Su amigo Rev. Daniel Abrego dice que Alberto abandonó a su hijo Alberto en una institución de beneficencia pública en Tennessee.

En Florida en 1969 Alberto y Carmen Lydia tuvieron otro hijo, Luis Marx. Sus anfitriones en Florida reportaron que Luis Marx fue maltratado por sus padres. No se sabe nada del bebe Luis Marx después de 1969. Cuando Alberto y Carmen Lydia huyeron de Florida a Seattle con el auto y tarjeta de crédito robados, ya no más tenían su bebe. Después de salir de Seattle, Alberto no tenía a Carmen Lydia consigo tampoco. En 1977 Alberto se casó con Nury Furias, una mujer de La Republica Dominicana. No se sabe si Alberto realmente era casado con Carmen Lydia ni si le divorció de ella. Todo esto es muy dañino para el testimonio de un hombre supuestamente era un sacerdote celibato durante esos años.

Alberto decía que él vivía continuamente escapando de asesinos jesuitas. Sin embargo, él tenía su oficina propia en las oficinas del ministerio de Jack T. Chick. Alberto era el dueño de un grifo de combustible y un mini-mercado de comida en el norte de California. También, poseía de varias propiedades no desarrolladas. Vivía por años en Ontario, California. No sería difícil encontrarlo, si un asesino realimente deseaba eliminarlo.

¿Sacerdote o estafador?
En 1973 un individuo en California escribió una carta a la archidiócesis en Maldrid-Alcala, averiguando si Rivera realmente había sido sacerdote. La oficina de obispo respondió que Alberto Rivera nunca había sido sacerdote. Alberto pretendía haber sido un obispo. El Rev. Wishart de la Primera Iglesia Bautista de San Fernando, California le confrontó a Alberto en cuanto a esta declaración. Alberto le confesó que él nunca había sido un obispo pero él usaba el titulo para prestigio.

Alberto fundó su propia iglesia independiente, La Iglesia Bautista Hispana de Oxnard, California. El insistió que su iglesia le llama “obispo.” (La mayoría de las iglesias de la tradición bautista no usan el titulo de obispo.)

Dr. Bartholomew F. Brewer, era un sacerdote católico quien se convirtió a la fe evangélica y fundó Misión Internacional a los Católicos en San Diego, California. Este exsacerdote Católico legítimo reporta que Alberto Rivera quería trabajar con su misión. Después de entrevistarle, Dr. Brewer decidió no permitirle ser parte de su ministerio. Al contrario, Dr. Brewer determinó que Alberto no conocía muy bien la teología católica y nunca podía haber sido un sacerdote y menos un obispo. Es fue la evaluación de un sacerdote auténtico.

Alberto Rivera murió en 1997 de cáncer del colon. Su viuda Nuzy de Rivera continuaba su ministerio.

¿Quién era el verdadero Alberto Rivera?
Toda la evidencia de las investigaciones de periodistas, de registros públicos, de entrevistas con pastores y amigos conocidos, y de los records policiales contradice la historias publicada en las revistas Chick. Alberto Magno Romero Rivera (19 setiembre 1935 – 20 junio 1997) no fue un sacerdote católico doctorado y agente secreto de los jesuitas. Alberto Rivera fue un español quien no terminó su secundaria, fue expulsado de un seminario evangélico por mentir, convivía con su enamorada y abandonó a sus dos hijos. Alberto Rivera fue un mentiroso habitual y estafador insubstancial. Descubrió la vulnerabilidad de muchas iglesias y explotaba su generosidad y su ingenuidad. Lo sigue haciendo.

Hay muchos Albertos Riveras en las franjas del mundo cristiano. Ellos andan de pueblo en pueblo, iglesia en iglesia explotando a los que creen sus mentiras. Cristo mismo nos advirtió de lobos rapaces en pieles de ovejas. (Mateo 7:15-20) Hasta hoy existen otros predicadores parecidos a Alberto con “testimonios” sensacionalistas que usan para ganar plata. Saben que pocos cristianos van a tomar el tiempo de investigar a fondo sus reclamos.

Mercado religioso
Alberto Rivera hubiera sido un charlatán religioso insignificante y obscuro si no se hubiera encontrado con Jack T. Chick. Chick publicó su historia para todo el mundo religioso. Parece que encontró un buen mercado para sus cuentos en el mundo latino.

Jack Chick y Alberto Rivera insistieron que toda la crítica fue una gran conspiración jesuita en su contra. Pero, los jesuitas no controlan a las compañías de tarjetas de crédito. Los jesuitas no controlan los registros policiales. Los jesuitas no controlan los testimonios de pastores protestantes Bautistas, Metodistas y Pentecostales en más que cuatro países. Sobre todo, los jesuitas no controlan la historia.
¿Pero, por qué un ministerio cristiano publicaría información tan obviamente falsa?

Quizás el Sr. Chick realmente cree que su sensacionalismo es la obra de Dios. Quizás lo obvio a otros no le es tan obvio a mismo Sr. Chick. Pero, también, el sensacionalismo paga bien. Jack T. Chick ha vendido cientos de millones de copias de sus folletos, libros y revistas. Aunque no sean verídicas, sus cuentos de Alberto les han ganado mucho dinero a eso dos hombres. No es de sorprendernos que haya estafadores quienes venden fantasías religiosos. Pero, si es lamentable que hay tantos cristianos dispuestos a comprar esas fantasías.

La reacción evangélica norteamericana
Los ministerios de Jack Chick y Alberto Rivera fueron denunciados públicamente en los Estados Unidos más que treinta años atrás. Hoy en día la comunidad evangélica norteamericana tiene vergüenza de las publicaciones de Jack Chick. Ninguna denominación protestante, evangélica o pentecostés norteamericana aprueba los escritos de Chick y Rivera. Ningún líder evangélico nacional en los Estados Unidos aceptaría las declaraciones de Chick. Ningún predicador de renombre en Norte América jamás predicaría las fantasías de Chick y Rivera como verdades. En la cultura popular, personas quienes creen en estas materias de Chick son vistos iguales como las personas quienes creen en los ovnis y los extraterrestres. Es excentricismo de los peores. Esta materia es el equivalente de las cuentas de hadas. Jack Chick representa la corriente más extremo y mórbido de la religión en Norte América.

Desgraciadamente, lo que es marginal y absurdo en su país de origen es considerado como historia legítima en el Perú. ¿Por qué tantos pastores peruanos toman en serio algo que fue expuesto como fraude y rechazado por los evangélicos estadounidenses ya tres décadas atrás? Al creer y predicar estas materias, las iglesias peruanas están afiliándose con algunos de los peores elementos del fanatismo extranjero.

Referencias.
“Booksellers’ Group May Expel Chick,” Christianity Today, October 23, 1981, 62.

Gary Metz, “Jack Chick’s Anti-Catholic Alberto Comic Book Is Exposed as a Fraud,” Christianity Today, March 13, 1981.

Gary Metz, “Alberto Rivera’s False Anti-Catholic Story,” Cornerstone (www.cornerstonemag.com/pages/show_page.asp?228).

Brian Onken, “Alberto: The Truth about His Story,” Forward, February 25, 1983.

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